El gui�n estelar revela lo que est� oculto en nuestra atm�sfera �urica, as� como muchas otras �reas de nuestra vida espiritual y f�sica. "... As� en la tierra como en el cielo". Mateo 6:10 Mirando al Este, en el desierto del Sahara se encuentra la magn�fica y misteriosa, pero temida Esfinge de Giza, tambi�n llamada la Esfinge de la muerte. Saluda al Sol todos los d�as, al nacimiento de un nuevo d�a. En la mitolog�a griega se dice que el monstruo Esfinge ped�a a cada viajero, la respuesta a un enigma, y devoraba a quien no pod�a responder correctamente. El enigma que pidi� de los hombres era el enigma de la vida y la muerte, una cuesti�n relevante de ayer y de hoy. Cuando Edipo resolvi� el enigma, ella se destruy� a s� misma, como cuando el hombre encuentra la verdadera soluci�n al enigma de la vida, la esfinge de la muerte deja de existir. Entonces el hombre comienza su b�squeda interior en esp�ritu con vista interna. La caracter�stica principal de la materia sin embargo es la inercia, esa tendencia a permanecer en reposo hasta que act�e sobre �l una fuerza que la pone en movimiento. Nuestra evoluci�n espiritual requiere nuestro esfuerzo, como el que busca encuentra, el que pide, recibe.
El gui�n estelar revela lo que est� oculto en nuestra atm�sfera �urica, as� como muchas otras �reas de nuestra vida espiritual y f�sica. "... As� en la tierra como en el cielo". Mateo 6:10 Mirando al Este, en el desierto del Sahara se encuentra la magn�fica y misteriosa, pero temida Esfinge de Giza, tambi�n llamada la Esfinge de la muerte. Saluda al Sol todos los d�as, al nacimiento de un nuevo d�a. En la mitolog�a griega se dice que el monstruo Esfinge ped�a a cada viajero, la respuesta a un enigma, y devoraba a quien no pod�a responder correctamente. El enigma que pidi� de los hombres era el enigma de la vida y la muerte, una cuesti�n relevante de ayer y de hoy. Cuando Edipo resolvi� el enigma, ella se destruy� a s� misma, como cuando el hombre encuentra la verdadera soluci�n al enigma de la vida, la esfinge de la muerte deja de existir. Entonces el hombre comienza su b�squeda interior en esp�ritu con vista interna. La caracter�stica principal de la materia sin embargo es la inercia, esa tendencia a permanecer en reposo hasta que act�e sobre �l una fuerza que la pone en movimiento. Nuestra evoluci�n espiritual requiere nuestro esfuerzo, como el que busca encuentra, el que pide, recibe.